Aulla por vos el viento que solía despertarte
en las madrugadas cálidas del departamento.
Traspira, respira y huye en remolinos al comprobar tu ausencia
en la fragilidad del atardeceder de los días.
Y aunque encuentra al sordo silencio
acodado en tu lugar del sillón de siempre,
rompe en llanto y ya no sopla
confundiéndote a cada paso con un recuerdo.
Milei está perdiendo la batalla cultural
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Habían decretado el fin del peronismo y en círculos privados reconocían que
tenían esa misión de aniquilarlo para siempre, y hoy comprueban que sigue
vig...
Hace 1 día.
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