El torpe vigilante del corralito informativo despierta humillación. Ha llegado el momento de actuar. No comeremos más carne podrida ni seremos “carne de cañón”. No esperaremos que un monopolio nos diga que los gusanos son gusanos. La carne podrida no es buena. El Comercio a bordo del navío de la información nos prostituye de a poco. Los televidentes nos rehúsamos a comer noticias envenenadas. El informe nuestro de cada día dánoslo hoy. Dos pasos adelante a quienes no les guste tomar esa sopa de noticias, a los demás que se mueran de inanición informativa. Ya es hora de unirse. Es hora que deje de haber atajos informativos para unos pocos. La Lona que cubre los cuerpos no nos deja ver el horror del genocidio. A quienes les disparaís con esas patrañas? ¿Respetar a los infames que en nombre de la iglesia y la ciencia nos sojuzgan? El primero en rebelarse es el primero en ser censurado, pero el  censurado clama. La noticia llega a la ciudad al amanecer. Rebelión en el muelle informativo. Todos para uno y uno para todos. Abajo los verdugos y la censura por sobreinformación. Hombro con hombro, el porvenir será nuestro o terminaremos escapando como en La escalinata de Odessa. El Encuentro con la escuadra alternativa debe producirse.