Foto: Clara Muschietti
Imperdible. Usted vaya que los actores se encargan de todo. La obra resuelve en ellos uno de los inconvenientes que encuentra todo espectador a la hora de hacer su papel, es decir, precisamente hacer de público. Como cada escena tiene "sanciones" propias (los propios actores se encargan de ejecutarlas), uno simplemente puede relajarse y dejar de hacer el papel de espectador, que cuesta muchisimo (hacer silencio, no reirse mucho, etc.). La obra es un retrato de los inconvenientes que encuentra un director con poco presupuesto para filmar una pelicula con un elenco ruso y otro argentino. Con algunas actuaciones desopilantes y sobresalientes, el elenco es muy parejo a pesar de su heterogeneidad. Por momentos hay cinco o seis escenas simultáneas, con la sensación de que en cada una de ellas se está poniendo algo importante en juego. Con algunos guiños para los actores y directores, la obra no decae en los stop and go, con un ritmo importante y muy cuidado. Se podría rasparle algún defecto, pero no hace falta. Es una obra con mucho huevo. (®®®® y media) <--- cuatro y media sobre cinco