Pocas veces se ven en el cine argentino, apuestas de este tipo. Con algunas escenas muy fuertes, retrata la historia de un hermafrodita en clave minimalista, fiel al estilo de nuestro cine mas reciente. Se destaca la fotografía y si hay que encontrarle un punto flaco, está por el lado de la edición, en donde no se ciudaron aspectos importantes de continuidad. Un mensaje fuerte, para una opera prima muy jugada...
Mi puntaje es tres y medio (®®® y 1/2)