Fiel retrato del acontecer cotidiano de un barrio popular de Sudáfrica, es un film que duele. Y duele precisamente porque es un fiel retrato, no tan lejano ni extemporaneo. Gana en realismo y emotividad, sin dar respiro. SIn adelantar ningún detalle, le saco una estrella por la "resaca" que deja, como un vino bueno del que uno tomo demasiado y no lo pudo disfrutar del todo, precisamente por haberse pasado. ®®®® <---- mi calificación