Esta película relata la historia de la visita de Juan Pablo II a Melo, un pueblo uruguayo fronterizo con Brasil en 1988. La población alentada por la televisión y la radio local, esperan la asitencia de una multitud. Beto es un bagayero pobre que decide al igual que el resto de los pobladores crear un "emprendimiento" para tal evento que consiste en la construcción de un baño. Finalmente, concurren poco menos de 400 brasileros y resulta un verdadero fiasco para la localidad. La historia es simple, sencilla y triste y el relato es un fiel retrato de la cotidianeidad de la vida en la pobreza extrema, la falta de oportunidades y la esperanza en la salvación eventual. La fotografía no tiene planos rimbombantes ni grandes sutilezas, aunque correcta y muy cuidada. La representación de la pobreza extrema es, sin ningun lugar a dudas, el grán mérito de este film.4/5