Michele es un empresario que ha perdido su trabajo. Elsa es una restauradora cuya graduación acontece en el mismo momento de la decadencia familiar. El film es un retrato barranca abajo de la situación económica y social del matrimonio. Primero la casa, el barco y luego las amistades. Por fin ella consigue empleo. Michele no puede sostener su situación de desocupado y decide tomar diversos empleos de baja calificación. Del mismo director de Pan y Tulipanes, este dramón no tiene barrera de contención, es decir, no da respiro porque desde el principio se asiste a la decadencia de un matrimonio sin freno. A decir verdad, en el guión faltó ese respiro, cuyo intento esta dado por la relación con la hija y con el padre de Michele que a partir de la nueva situación mejora. Sin embargo son flashes que no llegan a cortar esa sensación de decadencia humana a partir de la pérdida de un empleo...Muy floja por el guión, aunque se puede ver.Destacable actuación de Margherita en el rol de Elsa...Mucha lágrima y poca sonrisa...3/5 para mí gusto.