Enlace al artículo de veintitrés <----Ernesto Tenembaum ¿Existen los extraterrestres? Leemos a Scalabrini Ortiz: “El hombre de Corrientes y Esmeralda es hombre de improvisaciones y no de planes, es un hombre fiado en la certeza del instinto, en sus intuiciones, en sus presentimientos. En una palabra: es el hombre de pálpito. El hombre de Corrientes y Esmeralda no reflexiona. Ignora ese escalonamiento de la cordura que es la deliberación. No premedita: actúa o se abstiene pero no calcula.” Al igual que Francis Fukuyama cuando pronosticó el fin de las ideologías, Ernesto Tenembaum augura el fin del Peronismo en la edición del 4 de octubre de la revista veintitrés. Más allá de su columna que debería llamarse "ganas de provocar", estoy convencido que no aporta nada nuevo en la discusión política desde hace rato. Parte de su obsesiva y recurrente preocupación por la pérdida de poder real del Kirchnerismo en poco tiempo, y lo hace extensivo al peronismo, en donde el único intento de crítica “seria” hace foco en la política social del gobierno, que a todas luces desconoce, por más que cite a Daniel Arroyo no sabemos de dónde. Yo quisiera saber cuál es el motivo que impulsa a un periodista que está bien considerado por sus pares a escribir semejante ridiculez, tan livianamente y descuidando su propio prestigio, construido al calor de la legitimidad de "los medios influyentes" como el mismo define a su participación en los programas del grupo "Clarín" en su columna anterior. No se trata solamente de ganas de embromar. No quiero conjeturar nada al respecto, pero lo voy a hacer: ¿Será que uno lo lee demasiado en serio? ¿Será que se le coló un artículo para la revista Barcelona? A mi criterio no existió, exceptuando los gobiernos de Perón, un gobierno más “peronista” que el actual, en cuanto a la tradición clásica. Lo invito a E.T. y a los lectores que no han tenido oportunidad de ver el documental filmado en puerta de hierro “la revolución justicialista” y compare los postulados que el mismo Pino Solanas (co-realizador) titulaba como las banderas “Peronistas” y lo compare con los actos de gobierno de N.K. o C.F.K. Ahí encontramos “la repatriación de la deuda”, “la estatización de los servicios públicos” y otros núcleos duros que en materia social y política son coincidentes en tanto proyecto nacional y popular. La mirada de E.T. está tan sesgada que evalúa el fin del peronismo al observar los reveses electorales de la elección de junio pasado en cinco distritos. (decidlo ENZO!!!): una verdadera pavada. El peronismo, mal que le pese al gorilaje, es a la política argentina como el cristianismo a la cultura occidental: no se puede entender el uno sin el otro. Yo creo que la embestida de ciertos sectores deviene precisamente de su tradicional capacidad transformadora y autotransformadora: le pegan al peronismo más por sus aciertos que por sus desaciertos. Se acerca el 17 de octubre, fecha de encuentro para muchos argentinos, y aunque E.T. esté solo y esperando como en los textos de Scalabrini, hay cuerda para rato. Y los extraterrestres no existen, pero que los hay, los hay. Algunos siguen atrincherados en Corrientes y Esmeralda y tienen cada vez más pelos como King-Kong.