Lo único que se le pide a una selección nacional, y sobre todo a la selección argentina es que nos de alegrías. Si jugó bien o mal hoy contra Perú, es una discusión que no conduce a ningún lado, solamente porque se ganó. Pero no se puede dejar de mencionar el minuto que pasó desde el gol fatídico de nuestros hermanos latinoamericanos hasta San Palermo donde una enorme cantidad de gente (entre los que me incluyo) pateamos televisores, tachos, y todo lo que había a la mano. La vida real es demasiado dura como para seguir peleándola aún en los espectáculos deportivos, compañeros. Si Messi está aburguesado o si Palermo es un Troncostar no importa un pepino. Muchachos, están ahí para alegrarnos la tarde, la noche o lo que sea! . Es un entretenimiento por excelencia (además del negocio subyacente), es decir, no podemos seguir en el infarto del último minuto.

La jugada de Grondona está a un punto de estallar. A mi criterio, cuando caducó la era Basile era necesario poner a Maradona para darle el gusto (recordemos el enfrentamiento mutuo). Era una estrategia para perder, para restarle peso al crack una vez que la falta de experiencia decantara en malos resultados deportivos. Y de ahí pensó Grondona, no se vuelve. Esta era la mejor manera de sacarse de encima el acecho permanente de Maradona, que quería a toda costa ser el técnico de la selección y criticaba desde la tribuna de enfrente los malos resultados. Sin embargo, como dijo el DIEGO, el barba se dió una vuelta por River y le dió un poco más de rosca al asunto. Pero pregunto: Cuanto tiempo más seguiremos enroscados en roscas que no nos pertenecen? ¿No era mejor preservar al crack de semejante exposición y darle un poco de rodaje desde otro lugar previamente? A Diego se lo banca por historia personal y deportiva, por sus aciertos y por sus desaciertos. Pregunto sin embargo si esta banca generalizada se hubiera perpetuado de no haber arribado al final con un gol de ventaja, tal vez con un empate.La respuesta a este interrogante, queda a criterio del lector.
El deseo mayoritario (obviamente me incluyo) es que a Diego le vaya bien, y que el miércoles le rompamos el arco a Uruguay con dos goles de Palermo. Una vez clasificados, con más tiempo de entrenamiento juntos, el futuro de la selección seguramente se resolverá en aguas más claras y tranquilas. Hoy por hoy, el objetivo está cumplido: estamos todos roncos y contentos.

Quedaron en el tintero muchas frases:

Hizo falta tanta agua para apagar tanto fútbol (ponga Perú o Argentina y la frase anda igual).

Nos costó un Perú y la mitad del otro.

El barba es amigo de Diego, pero llegó al final del segundo tiempo porque se quedó atascado en un piquete en Lezama.

Con el culo en la mano de DIOS. <------ creo esta es la más acertada