Parece que la última temporada de Lost ya no tiene la misma cantidad de telexpectadores que sus predecesoras. Luego de tres temporadas parejas y consiguiendo un éxito fenomenal, la serie empezó a declinar. Según los analistas televisivos, el problema de la baja de audiencia está en relación con el guión, que no pudo dar una salida “científica” a la historia y apela a la fantasía y la magia. Por otro lado, al relato del pasado, denominado “flashbacks” y del futuro “flashforwards” utilizados en las temporadas anteriores, la nueva propuesta incorpora una suerte de “vidas paralelas” que consisten en la continuación de la existencia de los pasajeros si la tragedia aérea no hubiese ocurrido (flashsideways).

Ayer hubo un debate muy jugoso entre el ministro de economía Boudou, que no se caracteriza por la confrontación ni los discursos rimbombantes y el senador Morales. Entre otras cuestiones, Boudou le recordó al ex - ministro de De la Rua el famoso recorte del 13%.

Paralelamente el gobierno el gobierno retomó la iniciativa política al estudiar la derogación del impuesto al cheque y la habilitación de la cámara de apelaciones al uso de reservas para el pago de la deuda.

La oposición se encuentra perdida, sobre todo aquellos para aquellos que lejos de presentar propuestas insisten con los palos en la rueda.

Como en la serie, ya cada vez menos gente aprueba las vidas paralelas para los apologistas del recorte al gasto público y el endeudamiento a costa de los jubilados y los maestros.