Hermanos peruanos: nunca dejamos de ser hermanos, hoy menos que nunca. Que nos hayan enfrentado los negociados de los peores exponentes de la corrupción moral de nuestras sociedades es solo un mal recuerdo, por suerte. Sin embargo que nos sirva de experiencia a los pueblos para no dejar en manos de esos pusilánimes nunca más los asuntos y negocios de nuestra patria grande. NUNCA MAS A LOS MENEM y FUJIMORI, a los vende patria y a los CIPAYOS CORRUPTOS EN LATINOAMERICA!