En el país real no se achica ni se enfria la economía: crece.
El el país real no se despiden trabajadores ni se reduce el gasto bajando salarios: se crea empleo.
En el país real no hay Normas Pla en la puerta del congreso: se jubilan todos con haberes móviles.
En el país real no se hacen cortes regulares de energía: se produce energia a medida que aumenta la demanda.
En el país real no se olvida ni se perdona: se juzga a los genocidas.
En el país real no se dice una cosa y se hace otra: se hace lo que se dice en la campaña.
En el país real no se castiga a quienes injurian al presidente: se deroga el delito de injurias.
En el país real no se transa con la prensa a cambio de las tapas: se sanciona la ley de servicios de comunicación audiovisual.

En el país virtual viven los crispados. Es un país tenebroso, lleno de asesinatos y muerte. Aquí el poder está en manos de tiranos bipolares que sojuzgan a los demás. Su único interés es personal porque tienen como 80 millones y quieren tener más...

Y está bueno que cada uno viva en el mundo que quiera. Unos andan por las calles vivitos y coleando. Los otros dentro del juego second life o la película avatar.

Cada uno ayuda a construir el lugar en el cual quiere vivir. Si los profetas del odio prefieren vivir en ese país, a esta altura es posible decir -allá ellos.!

A nosotros, los del mundo real, nos resta seguir mejorando este proyecto y los que quieran seguir en ese mundo de mierda : adelante con los faroles y que les garúe finito.

Carrió - Cobos - Prat Gay - Puerta - Duhalde - Macri - Pinedo - F.Iglesias - Nelson Castro - Van Der Koy - Magdalena y la lista sigue: vayan a second life, comprense una parcela y haganse una casita hermosa.