Leía este artículo en página y pensaba qué cantidad de CHORROS de tinta deben haber volcado, cuantas horas de aire insumieron para que los porteños creamos que estamos tan mal en materia de delitos violentos. En seguida y como en todo, hay que preguntarse quién se beneficia con esta situación. Pensemos juntos...delitos graves pocos, sensación de riesgo grande, mucha...Florecimiento de empresas de seguridad privada de los 90, especulación inmobiliaria, etc. Pedido permanente de más policía...etc.etc.etc.Es obvio que a una familia o persona víctima de un delito violento es inútil mostrarle las estadísticas, pero estaría bueno que pongamos la balanza en el debido lugar, sobre todo, comparándonos con el resto de las urbes de América. Queda pendiente la estadística a nivel metropolitano.