Había una teoría en la política que establecía que "nadie soportaba 3 tapas contrarias de Clarín". El actual gobierno soporta ya más de 300, como queda claro en el excelente trabajo publicado ayer por el diario Tiempo Argentino.
Ante esta teoría que quedó desmentida por los hechos y se demostró falsa, podríamos oponer otra en la cual ningún grupo hegemónico de medios de comunicación puede soportar sobre sus espaldas las evidencias de connivencia con la dictadura militar, en épocas de juzgamiento y vigencia plena de derechos humanos. Los directivos de los grupos Clarín y la Nación cargan por sobre sus espaldas con sospechas muy firmes de ser partícipes de una de las aberraciones más deplorables perpetradas por la dictadura: la tortura, la apropiación de empresas a cambio de su silencio.

Mientras avanzan las causas que vinculan a la dueña del grupo Clarín con la apropiación de ilegal de niños durante la dictadura, los delitos económicos con acciones de los jubilados (JP Morgan y grupo Clarín), la investigación por un emprendimiento futuro en Corrientes por parte de una empresa perteneciente a Aranda, nos vamos preguntando...Qué viene después de la era hegemónica?. Dando por hecho el final de la supremacía a partir de la sanción, reglamentación y puesta en vigencia de la ley de servicios de comunicación audiovisual, los frentes abiertos y cerrados como el fútbol para todos y fibertel, el monstruo de mil cabezas que comienza a tambalear, ya está relegado a una posición defensiva que no puede mantenerse por mucho tiempo más...Una vez vencido el poder concentrado, el desafio de la pluralidad de voces surge como objetivo a conseguir. La paulatina pérdida de poder para imponer la agenda cotidiana de los argentinos, deberá ser reemplazada por múltiples agendas, de las minorías, de las mayorías, de todos.
Aunque la nueva ley es el esqueleto de las nuevas maneras de informarnos y comunicarnos, no es un hecho que esté garantizado per-se. A mi criterio es una lucha mínima y cotidiana, que todos deberíamos dar. La pluraridad de voces en los medios de comunicación es una expresión de la importancia también del pluralismo de voces en OTROS ambitos de la democracia: el parlamento, las escuelas, los barrios, las calles. En pocas palabras, la pluralidad de voces es la pluralidad de la democracia, y los medios de comunicación deberían ser precisamente eso MEDIOS y no FINES. En este contexto,en el de la puesta en marcha de la ley como marco de la lucha, tengamos en cuenta que esta pelea está inscripta en las acciones cotidianas, en el día a día.  Este factor es crucial porque la batalla más importante es cultural y la tenemos que dar entre todos en cada acción cotidiana.
En épocas de desgaste y fetichismo de la palabra "revolución", se imponen nuevos modos de reconquistar la energía común, eso que Baruch Spinoza llamaba "potencia" de la multitud.
Esta multitud se asimila en el concepto de "comunidad organizada"propuesta por Perón, a quién cito textual: "Nuestra comunidad, a la que debemos aspirar, es aquella donde la libertad y la responsabilidad son causa y efecto, en que exista una alegría de ser, fundada en la persuación de la dignidad propia. Una comunidad donde el individuo tenga algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa. "