Los hechos delictivos son el alimento preferido de la voracidad mediática en busca de ráting. Que los hechos se producen no hay ninguna duda: nadie duda de su REALIDAD. Sin embargo, lo que está en duda es la frecuencia y los modos de instalar y aumentar el sentimiento de inseguridad de los argentinos con el fin de generar caos y mayor fragmentación.
Algunos canales de televisión son más propensos que otros a repetir y difundir escenas cotidianas de asaltos, robos violentos o tomas de rehenes. En general se trata de aquellos medios en donde la bandera del rating es más enarbolada y protegida por sobre otros valores, o simplemente en donde se trata de generar una idea de caos generalizado. Podemos enumerar algunos medios ya conocidos por todos: se trata de canal 13, TN, crónica televisión, canal 26 y canal américa (aunque también puede encontrarse en C5N). Pero la violencia mayor que se ejerce desde las pantallas y las redacciones se practica mediante el uso de una sola palabra…”OTRO”. OTRO asalto violento, OTRO robo en pleno centro, OTRO policía muerto. La palabra “Otro” encubre la verdadera intención del emisor que es la de generar una línea de continuidad difusa, pero sin dudas reconocible. El redactor al incluirla se convierte en sheriff de la seguridad de todos, desde el momento que la coloca iniciando la noticia en sí. De este modo, aunque nadie le pregunte o repregunte a qué se refiere con lo de “otro”, se comprende que se trata de un acontecimiento repetido. Lo que no se sabe a ciencia cierta es la frecuencia de la repetición, sospechada a priori de ser inmediata. Aunque pueda efectivamente tratarse de una secuencia inmediata, el periodismo televisivo y radial casi nunca explicita la frecuencia, lugares y modalidades de repetición del crimen en cuestión, por lo que abonan a la sensación de estar enfrentando un episodio que amenaza nuestra vida cotidiana aún si nos encontramos a miles de kilómetros de distancia. El sofisma del “otro” no tiene más objetivo que generar rating y mayor inseguridad. Casi siempre una noticia relacionada con el fallecimiento de un ciudadano en un asalto violento genera mayor repercusión que la detención in-fraganti de delicuentes, aún cuando paradójicamente esta última noticia podría ayudarnos a disminuir el sentimiento de inseguridad tan común en la vida urbana de las ciudades actuales. 

también en la prensa electrónica, miren sino: