El comienzo del asunto viene de años atrás con la política de derechos humanos, durante el gobierno de Nestor Kirchner. Luego de las legislativas de 2005, quedaron definitivamente en la vereda de enfrente las huestes duhaldistas. En el 2007, con una elección ganada por el frente para la victoria por más del 40% de los votos, pero con una debilidad subyacente a partir de una alianza con el radicalismo afín resquebrajado hasta la última expresión, quedó demostrado el peligro de un frente que no era coincidente en lo ideológico. Fue con el debate y posterior definición acerca de la resolución 125, en donde la compleja trama de alianzas de la concertación de quebró dejando atrás innumerables personajes que estaban del lado de poder por conveniencia política (Cobos, Reutemman y cia.). Las legislativas del año pasado, siguieron mostrando los realineamientos más acordes a la ideología de cada uno de los que se consideran “oposición”. Esta supuesta sangría tan festejada por los medios monopólicos no es más que una depuración ideológica, que viene muy bien en términos de saber quien es quien. La pérdida de poder real del manejo de los asuntos públicos viene acompañada de una suerte de purga ,de manera que hoy ya casi no quedan al interior del frente gobernante lugares para el pragmatismo ideológico.

Se exponen aquí los motivos del “espanto” de la oposición de derecha, cuyos postulados quedan hoy más claros que nunca

¿Que quiere la oposición de derecha?:

-el achicamiento y recorte del gasto público en el marco del retorno del neoliberalismo

- la vuelta al modelo agro-exportador basado en la comercialización de productos no-sustentables para el ambiente y el monocultivo de la soja

- la re-privatización de las estatizaciones de servicios y empresas del estado

-el re-alineamiento con potencias extranjeras (principalmente EEUU y Gran Bretaña)

-la re-flexibilización laboral y la fragmentación de la representación de los trabajadores

- la paralización y virtual nulidad de los juicios a genocidas acusados de delitos de lesa humanidad en la dictadura militar

- la represión de toda forma de protesta popular


Es evidente que toda persona que adhiera a uno o todos los puntos anteriores no podría hoy formar parte del frente en el poder, es decir, debe necesariamente estar en la vereda de enfrente. Esto es muy positivo. Existe por lo tanto, un sinceramiento ideológico como nunca antes desde la democracia que supimos conseguir en el ‘83. Las diferencias que se manifiestan, están perfiladas por el kirchnerismo, y eso de lo cual algunos compañeros reniegan es una verdadera virtud. Su máxima expresión es la composición actual del senado de la nación. Estas diferencias pueden causar una pérdida de poder real, pero el corrimiento del velo ideológico y sus consecuencias políticas es un avance de por sí. Quedan en el camino las ideas utópicas que no llegan a ensamblarse con la realidad de un modo concreto, y que por lo tanto eligen el camino de la confrontación en lugar de sumarse a las medidas reparadoras.

¿Quién se hubiera imaginado en el 2007 que el gobierno de Cristina Fernandez iba a funcionar como un catalizador ideológico?

Dejo al lector que saque sus propias conclusiones.