Hace unos días una revista de actualidad (revista NOTICIAS) ha designado al periodista Orlando Barone como el "peor periodista del año".

Yo creo que el mensaje es más que claro: Barone, un periodista que molesta al establishment por ser una nota que desafina en el concierto monocorde de los medios monopólicos. No obstante, independientemente de quién sea el jurado, de ese premio, comprendo cierto enojo que deja entrever el periodista y notable escritor aludido a partir de lo que no puede dejar de señalarse como una falta de respeto a su trayectoria y sobre todo, a su presente brillante en la oscuridad mediocre a la que estamos (lamentablemente)acostumbrados. No obstante hay un reconocimiento implícito en ese premio que a lo mejor algunos compañeros sintetizaron mejor que yo con eso de "Ladran Sancho". Yo lo encuadraría en realidad en esto de que probablemente muchos lectores de la revista no lo conocían, y querrán saber el porqué de semejante premio. Cuando lo hagan, probablemente escuchen ciertas notas que desafinan al gusto (que suponemos hegemónico, aunque muy pronto deje de serlo), pero como sucede en el gusto musical y en el oído más fino, solo se encuentra la armonía luego de varias escuchas.


Para el caso, este sistema de medios obsecuentes ha permitido que exista un espacio denominado "poder vacante", a cargo del menemista Asis que a mi criterio ha hecho méritos suficientes como para un galardón emitido con algún mínimo de seriedad, la cual hoy en día escasea.

Por mi parte, creo que hay que tomarlo con humor al estilo de la revista barcelona y pensar que si el "mejor periodista del año" es Morales Solá, "la patriota del año" es Carrió, la frase más sutil del año la de Maradona y el premio a la eficacia se lo lleva la bonaerense y su destacada labor en el caso POMAR.

Me olvidaba del premio al gobierno inteligente: Maurizio