Aclaro que no miro TN, pero tuve la mala suerte de hacer zapping y caer en este fragmento:


Algunas de las reflexiones de Beatriz Sarlo en el programa “Argentina para armar” que conduce María Laura Santillán en TN.

-“Por una argentina sin villas miseria”.


Esta afirmación tomada con buena leche (no habla de erradicación) refiere a algo que no podemos sino estar de acuerdo. Esta expresión de deseo encubre el verdadero problema: el del acceso al suelo urbano. Como sujeto de derecho, la solución de los habitantes de villas miseria no es sino la del mejoramiento de su propio hábitat, la regularización dominial de las tierras y el saneamiento ambiental de los lotes que habitan.


-“La villa miseria condensa el problema de la pobreza, el problema de la infraestructura, el problema de la corrupción, el problema de la política que no llega aquí donde puede llegar, el problema de la salud, el problema de la escuela.”


Beatriz Sarlo condensa en sí misma el problema de los intelectuales de la “intelligenzia” argentina al servicio de los monopolios: hablan porque les dan un espacio, sin recabar la información necesaria. Si bien es correcto afirmar que en las villas miseria se “condensan los problemas sociales/ambientales” se supone que la política no llega a las villas más que a través de punteros. Esta afirmación es totalmente falsa de toda falsedad, ya que en la totalidad de las villas del país el estado nacional, provincial o municipal está presente de algún modo, mucho más allá de los propios punteros, sea mediante obras de infraestructura, sea con acompañamiento social y eso constituye “esa presencia política” a la que hace referencia. Por otro lado, miles de militantes sociales acompañan “políticamente” los procesos de mejoramiento integral. Se entiende perfectamente el anhelo romántico de Beatriz, pero los procesos se dan en territorios y organizaciones sociales concretos. Las operatorias urbanas y sociales son múltiples, y no tienen para nada difusión en la prensa hegemónica salvo cuando se detecta algún episodio resonante de corrupción. La presencia del estado y la política en las villas es tan importante, que el romanticismo de Sarlo se vuelve absolutamente perimido. La idea en sí misma no es para nada errónea, pero no es operativa. No es más que una vacía expresión de deseo.


-“ las Villas del gran Buenos Aires están habitadas por provincianos de todo el territorio nacional y también por aquellos extranjeros que quieren habitar el suelo argentino”

Esta es en realidad la afirmación que más me irritó: hace referencia a una idea equivocada de “migrantes internos”, que era la composición de los orígenes de las primeras villas en el conurbano bonaerense de los años ’50 y ’60. Hoy, solo quedó el estigma de “la otredad”: Se trata de población jóven nacida en las mismas villas miseria, hijos marginados y estancados de la década de los noventa. Caracterizar a los habitantes de las villas como provincianos o extranjeros lo único que hace es reproducir la estigmatización y la idea del “otro diferente”.


-“A la villa hay que volver a entrar con la política.”, “Ahora solamente queda el puntero(…) o los curas”

Desde mayo de 2003 a septiembre de 2009 se beneficiaron 3.452.455 personas en su mayoría de extrema pobreza, a partir de programas y proyectos fomentados y financiados por el estado nacional. Se trata de un total de 767.212 familias beneficiadas de algún modo, sea con el mejoramiento del hábitat, sea con viviendas nuevas. La magnitud de este número, podría eximirme de cualquier comentario. Cualquiera que recorre las villas de nuestro país sabe que hay una trasformación insoslayable: es casi una revolución constructiva y social. Es cierto que quedan situaciones extremas y deudas pendientes. Pero con frases rimbombantes y vacías no se soluciona, ¿no es cierto?

A mis lectores les pido encarecidamente que opinen en este post, muchas gracias.

Chiman