Leía el post de Dante y pensaba que se han ido constituyendo dos campos monolíticos en la prensa escrita y creo que en el resto de los medios de comunicación también, como un fenómeno muy nítido. Esto es un producto directo de la guerra abierta por la ley de medios y por la resolución 125 en la Argentina. Sin embargo, no es un fenómeno nuevo, ni mucho menos de características locales. Me preguntaba ¿Qué nuevos lectores pueden atraer ambos campos?. Parece haber una relación directa entre pertenencia ideológica y el medio preferido o consumido. Tomando un poco de distancia, lo producido dista mucho de lo que uno esperaría de los medios gráficos. En un caso (Clarín, La Nación, El Cronista, La nueva Provincia, La Voz del Interior) tratan de reproducir las operaciones pergeñadas para perjudicar al gobierno nacional, citar investigaciones de muy bajo calibre si son de tinte negativo para la gestión actual y colonizar las conciencias. Como señala José Feinmann en su artículo famoso de página12 sobre el efecto del poder comunicacional:

”El individuo no habla, es hablado. No tiene subjetividad, se la han colonizado, se la expropiaron y le pusieron otra que habla por él.“  

En el caso en el que nos situamos el que escribe y muchos compañeros del campo nac&pop, sabemos distinguir las contraoperaciones (que son muchísimas), las operaciones propias, pero sobre todo, cuando nos intentan vender pescado podrido. Finalmente, si bien sube la intensidad en términos de cantidad de información, no sucede lo mismo con la calidad de lo escrito. Esperamos investigaciones serias, que no solamente reflejen lo bueno, lo notable y lo excepcional, la línea editorial conveniente. Eso es la ley de medios que esperamos, eso es el acceso al papel en condiciones igualitarias para todos los medios. En página12 , Tiempo y Miradas al Sur hay muchas investigaciones y artículos interesantes y de buena factura. Supongo que hay que salir de esta etapa de contraofensiva para comenzar a vislumbrar ese periodismo que queremos recuperar para nosotros. Ese periodismo con el compromiso con el pueblo de Walsh, de la valentía de Cox, y de tantos otros.

“poner de manifiesto las imposiciones ocultas a las que están sometidos los periodistas y a las que, a su vez, someten a todos productores culturales no significa —¿hace falta decirlo?— denunciar a unos responsables, poner en la picota a unos culpables. Significa tratar de brindar a unos y otros una posibilidad de liberarse, mediante la toma de conciencia, del dominio de esos mecanismos y, tal vez, exponer el programa de  acción concertada entre artistas, escritores, científicos y periodistas, que ostentan el (cuasi) monopolio de los instrumentos de difusión. Sólo una colaboración de esas características permitiría trabajar eficazmente con la vista puesta en la divulgación de los logros mas universales de la investigación y también parte, en la universalización práctica de las condiciones de acceso a lo universal.”

Pierre Bourdie

¿Utopía o realidad?